Tipos de hepatitis: A, B y C

Hay tres tipos principales de hepatitis, y todos ellos afectan a tu hígado. Algunos de los síntomas son similares, pero tienen diferentes tratamientos.

Los tipos de hepatitis son:

  • Hepatitis A. Este tipo no conducirá a la infección a largo plazo y por lo general no causa ninguna complicación. El hígado se cura en unos 2 meses. Se puede prevenir con una vacuna.
  • Hepatitis B. La mayoría de las personas se recuperan de este tipo de hepatitis en 6 meses. A veces, sin embargo, causa una infección a largo plazo que podría conducir al daño hepático. Una vez que se tenga la enfermedad, puede propagar el virus incluso si no se siente enfermo. No te tomará por sorpresa si se recibe una vacuna.
  • Hepatitis C. Muchas personas con este tipo de hepatitis no tienen ningún síntoma. Alrededor del 80% de los enfermos tienen una infección a largo plazo. A veces puede conducir a cirrosis, una cicatrización del hígado. En este caso, no hay vacuna para prevenirlo.

¿Cómo se contraen los diversos tipos de hepatitis?

  • Hepatitis A.Este tipo de hepatitis se obtiene de comer o beber algo que tiene el virus en ella.
  • Hepatitis B. Puedes obtenerlo a través de:
    • Tener relaciones sexuales con alguna persona que esté infectado
    • Si se comparten agujas sucias cuando se usan drogas ilegales
    • Al tener contacto directo con la sangre infectada o los fluidos corporales de alguien que tiene la enfermedad
    • Si estás embarazada y tienes hepatitis B, podrías transmitirle la enfermedad a tu hijo nonato. En este caso, si el bebé adquiere la enfermedad, necesita recibir tratamiento en las primeras 12 horas después del nacimiento.
  • Hepatitis C. Al igual que la hepatitis B, se puede obtener este tipo compartiendo agujas y teniendo contacto con la sangre infectada. También se puede obtener por tener relaciones sexuales con alguien que está infectado, pero eso es menos común.

Es por ello que el manejo de los fluidos, en particular la sangre es altamente vigilada por todos los sectores de la salud, desde los laboratorios baratos, hasta los más especializados incluyendo por supuesto los hospitales.

Esto ha llevado a poder llevar un mejor manejo de este importante fluido para que sea segura ante las transfusiones sanguíneas.

Y también ésta es la razón por la cual una persona que ha padecido de la enfermedad no puede ser donador, por ello se comprueba de antemano tanto al paciente donante como la sangre recolectada que efectivamente se encuentre libre del virus que causa la hepatitis B o C.

Entre los síntomas de la hepatitis más comunes para los tres tipos son:

  • Orina oscura
  • Dolor de estómago
  • Color amarillento de la piel o los ojos
  • Fiebre baja
  • Pérdida de apetito
  • Fatiga
  • Sensación de malestar estomacal
  • Falta de nutrición
  • Si tienes hepatitis B, también puedes tener articulaciones adoloridas

En estos casos es necesario acudir inmediatamente con tu médico para que te revise y en su caso, hacerte los estudios de laboratorios pertinentes para descartar, o en su caso, detectar el problema.

En este sentido si se te diagnostica la hepatitis A, tu médico verá cuan bien se encuentra tu hígado, si éste se encuentra funcionando adecuadamente, en este tipo de hepatitis no hay tratamientos para curarlo.

En el caso de una hepatitis B se aplican diversos medicamentos a largo plazo.

Para la hepatitis C, algunas personas mejoran si consiguen un combo de los fármacos peginterferón alfa y ribavirina, pero hay efectos secundarios a este tratamiento, incluyendo anemia severa (glóbulos rojos bajos) y defectos de nacimiento.

En su lugar, el médico puede sugerir otros fármacos para la hepatitis C, que curan más personas y pueden ser mejor tolerados.