Compañeros y no mascotas

El fin de semana fuimos a un desayuno en casa de un amigo mío, con el motivo de celebrar el bautizo de su hijo, un desayuno que fue excelente en todos los sentidos y que fue sublime a todos los sentidos, donde además las sillas plegables acojinadas eran sumamente cómodas, algo de lo que extrañamente me di cuenta, ya que por lo general no me percato de esas cosas.

Durante el desayuno y entre las miles de conversaciones en que ahí se llevaron a cabo, destacó una que llamo mi atención, una conversación de una amiga mía quien perdió a su gato o más bien, éste escapó, por así decirlo, algo cuya tristeza entiendo perfectamente, debido a que soy un amante de los gatos y siempre lo he sido.

No obstante, a lo largo del tiempo y de mis muchas experiencias con los mininos, me he dado cuenta de que por muchos años viví en un error en cuanto a mi percepción de estos animales tan especiales, cuyo comportamiento raya en lo místico y en lo sobrenatural, como si tuvieran una conexión y un conocimiento íntimo de lo que el ojo humano por sí mismo es incapaz de ver, siendo solo con los ojos del corazón con los que podemos verdaderamente entrar en aquel universo de donde los gatitos parecen venir.

Es por esta razón que algunas personas o, mejor dicho, un gran número de ellas, especialmente en la región latinoamericana, aborrecen a los gatos, les temen y hasta existen fobias en contra de ellos, aunque en Europa, los países anglosajones y escandinavos, los gatos son una mascota muy popular en muchos de estos países, ocupando el primer puesto en el caso de Suecia e Irlanda.

Digo que vivía en un error en mi percepción ante los gatos, debido a que por muchos años los encasillaba en la categoría de mascotas, cuando en realidad no lo son; los gatos son compañeros, no mascotas.

Para muchas personas, una mascota y un compañero podrían ser sinónimos; sin embargo, para entender a un gato debemos antes saber cuál es la diferencia entre mascota y compañero cuando del mundo animal se habla, ya que en el plano humano, naturalmente esto no aplica.

Una mascota en un animalito que depende enteramente de una persona, sin la cual no le es posible la supervivencia y el perderse o el encontrarse ausente de su dueño es algo fatal, ya que no cuentan con las propiedades salvajes necesarias para sobrevivir.

Un compañero es alguien que está con nosotros por el simple hecho de disfrutar nuestra compañía y no depende de nosotros; son como los amigos, quienes pasan tiempo con nosotros por gusto y no por necesidad, ya que los gatos pueden sobrevivir fácilmente sin la ayuda humana, debido a que en su genética se encuentra bien presente un lado salvaje e indomable que retienen de sus primos los leones; de hecho, los científicos concuerdan en que los gatos caseros son los mejores cazadores en el reino animal.

Es por esto que cuando nos abandonan, es simplemente porque son compañeros y no mascotas.