Tipos de hepatitis: A, B y C

Hay tres tipos principales de hepatitis, y todos ellos afectan a tu hígado. Algunos de los síntomas son similares, pero tienen diferentes tratamientos.

Los tipos de hepatitis son:

  • Hepatitis A. Este tipo no conducirá a la infección a largo plazo y por lo general no causa ninguna complicación. El hígado se cura en unos 2 meses. Se puede prevenir con una vacuna.
  • Hepatitis B. La mayoría de las personas se recuperan de este tipo de hepatitis en 6 meses. A veces, sin embargo, causa una infección a largo plazo que podría conducir al daño hepático. Una vez que se tenga la enfermedad, puede propagar el virus incluso si no se siente enfermo. No te tomará por sorpresa si se recibe una vacuna.
  • Hepatitis C. Muchas personas con este tipo de hepatitis no tienen ningún síntoma. Alrededor del 80% de los enfermos tienen una infección a largo plazo. A veces puede conducir a cirrosis, una cicatrización del hígado. En este caso, no hay vacuna para prevenirlo.

¿Cómo se contraen los diversos tipos de hepatitis?

  • Hepatitis A.Este tipo de hepatitis se obtiene de comer o beber algo que tiene el virus en ella.
  • Hepatitis B. Puedes obtenerlo a través de:
    • Tener relaciones sexuales con alguna persona que esté infectado
    • Si se comparten agujas sucias cuando se usan drogas ilegales
    • Al tener contacto directo con la sangre infectada o los fluidos corporales de alguien que tiene la enfermedad
    • Si estás embarazada y tienes hepatitis B, podrías transmitirle la enfermedad a tu hijo nonato. En este caso, si el bebé adquiere la enfermedad, necesita recibir tratamiento en las primeras 12 horas después del nacimiento.
  • Hepatitis C. Al igual que la hepatitis B, se puede obtener este tipo compartiendo agujas y teniendo contacto con la sangre infectada. También se puede obtener por tener relaciones sexuales con alguien que está infectado, pero eso es menos común.

Es por ello que el manejo de los fluidos, en particular la sangre es altamente vigilada por todos los sectores de la salud, desde los laboratorios baratos, hasta los más especializados incluyendo por supuesto los hospitales.

Esto ha llevado a poder llevar un mejor manejo de este importante fluido para que sea segura ante las transfusiones sanguíneas.

Y también ésta es la razón por la cual una persona que ha padecido de la enfermedad no puede ser donador, por ello se comprueba de antemano tanto al paciente donante como la sangre recolectada que efectivamente se encuentre libre del virus que causa la hepatitis B o C.

Entre los síntomas de la hepatitis más comunes para los tres tipos son:

  • Orina oscura
  • Dolor de estómago
  • Color amarillento de la piel o los ojos
  • Fiebre baja
  • Pérdida de apetito
  • Fatiga
  • Sensación de malestar estomacal
  • Falta de nutrición
  • Si tienes hepatitis B, también puedes tener articulaciones adoloridas

En estos casos es necesario acudir inmediatamente con tu médico para que te revise y en su caso, hacerte los estudios de laboratorios pertinentes para descartar, o en su caso, detectar el problema.

En este sentido si se te diagnostica la hepatitis A, tu médico verá cuan bien se encuentra tu hígado, si éste se encuentra funcionando adecuadamente, en este tipo de hepatitis no hay tratamientos para curarlo.

En el caso de una hepatitis B se aplican diversos medicamentos a largo plazo.

Para la hepatitis C, algunas personas mejoran si consiguen un combo de los fármacos peginterferón alfa y ribavirina, pero hay efectos secundarios a este tratamiento, incluyendo anemia severa (glóbulos rojos bajos) y defectos de nacimiento.

En su lugar, el médico puede sugerir otros fármacos para la hepatitis C, que curan más personas y pueden ser mejor tolerados.

 

“Pet friendly”. ¿Consciencia ambiental o moda?

El fin de semana acompañé a un amigo a una venta de departamentos en la Condesa. Está muy interesado en hacer una inversión inmobiliaria en esa zona, pues además de que aún registra una elevada plusvalía, la considera como un lugar en el que realmente le gustaría vivir y formar una familia dentro de unos años.

Después de visitar el departamento que le había recomendado la inmobiliaria, recorrimos las calles cercanas, para ver si por ahí se anunciaban otros departamentos en venta. Encontramos y tomamos nota de varias opciones y como en verdad es agradable caminar por esos rumbos, a la sombra de los numerosos árboles, tuvimos ánimo de seguir hasta la vecina colonia Roma.

Una de las cosas que llamaron mi atención en ese día de paseos fue el gran número de locales que se anuncian como “pet friendly”, es decir, aquellos que dan la bienvenida a personas con mascotas (principalmente con perros). No se trataba sólo de los restaurantes con terraza, la mayoría de los cuales no tienen problemas con que los clientes que ocupan las mesas exteriores lo hagan en compañía de sus perros; varias boutiques de ropa y accesorios, tiendas de productos orgánicos y bazares de antigüedades mostraban leyendas o señales de que las personas podían entrar junto con sus compañeros animales.

Las colonias Roma y condesa son bien conocidas por su carácter cosmopolita y vanguardista, por lo que no es raro descubrir en ellas muchos de los estilos y tendencias que se siguen en todas las grandes capitales del mundo. Debido a sus agradables parques, jardines y amplias zonas peatonales, dichos barrios también son preferidos por los paseantes con mascotas. De ahí que muchos negocios estén aprovechando la oportunidad comercial que significa el abrir sus puertas a este tipo de clientes.

La gran aceptación que el movimiento pet friendly ha encontrado en zonas como éstas nos haría pensar en una sociedad más consciente acerca de la importancia de respetar y proteger a todos los seres vivos, en especial a los que decidimos adoptar como compañía. Sin embargo, algunas conductas no tan afortunadas y al parecer también comunes, me hacen cuestionar esta idea.

En el día que mi amigo y yo pasamos recorriendo la zona, me pude percatar de que no todos los paseantes recogen las heces de sus mascotas mientras los llevan por el parque; muchos los dejan sin correa en zonas donde no deberían soltarlos, pues se encuentran expuestos a los peligros del tráfico y además podrían incomodar a otros viandantes. También pude ver a clientes de restaurantes que mientras disfrutan de sus bebidas o platillos, dejan que sus acompañantes caninos deambulen en torno a las mesas cercanas, lo cual podría ser una molestia para otros comensales, sobre todo si estos temen a los perros.

En fin, lo que me pareció es que algunas personas se han sumado a la ola pet friendly como si ésta fuera una nueva tendencia de moda. Van a todas partes con sus perros porque es lo que ahora “se usa” y se ve más cool, pero sin tomar en cuenta y mucho menos asumir las responsabilidades que implica el llevar a un animal de compañía a lugares públicos.

Si realmente queremos ser “amigables con los animales”, deberíamos comenzar por asumir esas responsabilidades. Al hacerlo, beneficiaremos a nuestras mascotas, pues al cuidarlas y enseñarles cómo comportarse en distintos ambientes, facilitaremos que sean bien recibidas, incluso por las personas que no adoran a los animales; motivaremos también a los lugares pet friendly, para que sigan en la disposición de aceptarnos con nuestros amigos, y además  mostraremos que se puede llevar una convivencia sana y respetuosa con otras especies. Ojalá llegue el día en que esto suceda y que la idea de ser amigables con los animales no quede en moda pasajera.

La eterna batalla por el sofá

Llevo un par de días haciendo búsquedas como “sofá cama precios” o “sofá cama oferta” en internet. La situación me remonta a un conflicto que he debido sortear desde mi lejana infancia; la eterna batalla por el sofá.

Me explicaré. Crecí en un hogar con cuatro hermanos, mis papás y mis abuelos maternos. Trece personas, conmigo incluido. Si están pensando que es el número de la mala suerte, les daré la razón, aunque no sea supersticioso.

La casa no era demasiado grande y aunque teníamos dos cuartos de baño, era prácticamente imposible contar con uno vacío cuando se presentaba una urgencia. En el desayuno y la merienda también había que apurarse para ser el primero; no porque la comida se agotara, sino por apartar las frutas o las piezas de pan más cotizadas.

Pero lo que verdaderamente podía terminar en batallas campales era el uso del sofá, un mueble antiguo, pero muy cómodo, por el que todos teníamos especial apego. Mis papás lo querían para sentarse a ver sus programas de televisión; mi abuela para tejer y mi abuelo para leer; mis hermanos y yo lo disputábamos para todo tipo de cosas, desde sentarnos a ver caricaturas (y cada cual quería ver una distinta, por supuesto), hasta brincar en él o simplemente tumbarnos, cual largos éramos.

Cuando al fin me independicé, uno de los primeros muebles que compré fue un cómodo sofá cama; sofá para sentarme a mis anchas a leer, ver mis series o jugar videojuegos, y cama, por si se presentaba la ocasión de dar posada a un amigo. El dichoso sofá me gustó tanto, que las contadas veces en que tuve huéspedes, les ofrecí mi cama y yo dormí en la sala. A tal punto fui amo y señor de mi sofá.

Mi reinado duró por varios años y hasta hace algunos meses, cuando llegó el que, pese a la pequeña ola de destrucción que trajo consigo, es el mejor roomie que podría tener; mi perro. Como ya se imaginarán, la ola de destrucción se limitó a mi preciado sofá cama. Ocupado como estaba en educar al can para que hiciera sus necesidades afuera, no mordiera mis zapatos y no rogara por comida, cuando su alimento parecía más balanceado y nutritivo que el mío, pasé por alto el hecho de que en ocasiones se subía al sofá.

Lo hacía en mi presencia, y entonces me apresuraba a ordenarle que bajara (si es que no me encontraba demasiado cansado o distraído con otras cosas). Pero seguramente lo hacía cuando yo no estaba en casa, pues varias noches, al volver de la oficina, encontré un poco de pelo, algún rasguño y hasta la bien definida impronta de su huella.

Me limité a limpiar y aspirar, hasta el día que sucedió lo inevitable; mi perro rasgó, rompió y sacó buena parte del relleno del sillón. Naturalmente hice un gran coraje y tuve ganas de gritar y regañar, pero bien sabía que toda la culpa era mía. Por eso es que antes de buscar un reemplazo para mi querido sofá cama, solicité consejo a un experto en conducta canina,  para evitar que otra batalla se presente con la llegada del nuevo mueble.

El experto lo resumió todo en cuatro pasos:

Decide

Según el especialista, puede haber de tres sopas: no dejo que el perro suba al sofá; le permito subir en ciertas ocasiones, o accedo a compartir el mueble con él. Aunque la opción intermedia podría parecer la ideal, para los perros no es fácil eso de andar con medias tintas. Si se les permite hacer algo una vez, o un par de veces, ellos entenderán que la conducta es aceptada. Se les puede entrenar para que suban al sillón sólo si se les invita, pero, sépanlo, esto será mucho más difícil.

Entrena

Una vez elegido el tipo de permiso que se concederá al perro, hay que entrenarlo. Incluso si optamos por dejarlo subir cuando él quiera, habrá que corregirlo para que no rasque, ni muerda. Si la opción es no permitir, habrá que pronunciar con firmeza las órdenes de “¡No!” y “¡Baja!”, hasta que renuncie al impulso de subirse al sofá (y, ojo, “firmeza” no es, en modo alguno, sinónimo de violencia).

Recompensa

Es lo que los expertos llaman “refuerzo positivo”, es decir, premiar al perro cada vez que hace lo que se le pide. Ahora bien, “premio” no siempre tiene que ser equivalente a comida (no queremos que la epidemia de obesidad también alcance a nuestras macotas). Caricias, juegos o palabras de ánimo (no entenderán el significado, pero sí el tono) pueden ser más que suficientes para recompensar a los amigos caninos.

Cuida

Tanto a tu mascota como a tus muebles. Si le prohíbes subirse al sofá, bríndale una alternativa igual de acogedora; empresas como Sofamatch saben que las mascotas también merecen comodidad y estilo, por eso además de sillones, tienen unas camitas para perros fabulosas. Si lo dejas que suba, cuando lo invites o siempre que quieras, es importante, para el bienestar de todos en casa, que pongas especial atención a la higiene. Limpia las patas de tu perro cada vez que regresen de un paseo (con una toalla húmeda basta); de lo contrario, toda la mugre y tierra de la calle terminarán en tu sofá. Cepilla y aspira el mueble con frecuencia, para eliminar el pelo y de preferencia, coloca una cubierta especial, en el área donde acostumbre sentarse (seguro encontrarás una que combine con el mueble y la decoración).

Los zorros

Una amiga nuestra abrió una línea textil y nos invitó a su casa en Virginia, para ver sus primeras etiquetas para ropa bordadas en el producto; un evento, aunque muy pequeño, de gran importancia, ya que la línea textil tiene muy buenas expectativas, debido a que ya tiene contratos con las mayores distribuidoras en Estados Unidos y Europa.

El diseño de la etiqueta es muy simple y fácil de recordar.

Se trata de un zorro sentado entre dos árboles, viendo hacia el sol, que ilumina todo un paisaje en la parte de atrás.

Al estar sentado viendo la etiqueta, volteé hacia la ventana izquierda de la casa que daba a un jardín, que en sí delimitaba con lo que parecía ser un profundo bosque, donde lo único que se podía ver eran árboles y pastizales altos con flores azules, en medio de las cuales, observándome atentamente, había un hermoso zorro rojo, cuya mirada me recordaba más a la de un coyote, debido a su intensidad.

De pronto, en un abrir y cerrar de ojos, el zorro desapareció como una sombra en la obscuridad.

Como todos los animales extraordinarios, los zorros tienen una muy mala reputación en la mayoría de los lugares y con la mayoría de los humanos, debido a supersticiones mal fundadas y por un cierto comportamiento natural de estos hermosos animales, con los cuales muchos hombres, especialmente granjeros, no han sabido lidiar.

Existen muchos tipos de zorros; sin embargo, el zorro más famoso (debido a que es el más abundante), es el zorro rojo.

El zorro rojo es un animal de tamaño mediano-chico con un pelaje rojo o anaranjado, que abunda en los bosques de la mayor parte del mundo; sin embargo, son más frecuentes en el hemisferio norte, donde son de pelaje más grueso y largo.

Los zorros tienen un muy buen ojo para escoger la locación de donde construir su madriguera, generalmente éstas se encuentran en el extremo de una colina, escondida en el bosque en locaciones difíciles de encontrar para hasta el animal más veterano.

Aunque los zorros tienen una apariencia completamente canina, en realidad tienen mucho en común con los gatos, especialmente su comportamiento independiente.

Loas zorros son animales y cazadores solitarios durante la mayor parte del año, menos en el invierno, siendo ésta la época de reproducción.

Los zorros tienen una manera muy especial y sagaz de cortejar a sus contrapartes femeninas, ya que lo hacen manteniendo su madriguera y trayendo alimento para ellas y para sus cachorros, quienes eventualmente seguirán el mismo curso.

El sonido que produce un zorro es muy difícil de explicar; sin embargo, me parece preciso decir que es un sonido entre un ladrido y un maullido agudo y penetrante, que viaja por largas distancias.

Su enemistad con los seres humanos nace debido a que los zorros son hábiles cazadores y se comerán todo lo que está desprotegido como pollos y gallinas.

A su vez, el ser humano caza a estos preciosos animales, debido a la belleza de su pelaje, favorito en la industria de la moda.

Compañeros y no mascotas

El fin de semana fuimos a un desayuno en casa de un amigo mío, con el motivo de celebrar el bautizo de su hijo, un desayuno que fue excelente en todos los sentidos y que fue sublime a todos los sentidos, donde además las sillas plegables acojinadas eran sumamente cómodas, algo de lo que extrañamente me di cuenta, ya que por lo general no me percato de esas cosas.

Durante el desayuno y entre las miles de conversaciones en que ahí se llevaron a cabo, destacó una que llamo mi atención, una conversación de una amiga mía quien perdió a su gato o más bien, éste escapó, por así decirlo, algo cuya tristeza entiendo perfectamente, debido a que soy un amante de los gatos y siempre lo he sido.

No obstante, a lo largo del tiempo y de mis muchas experiencias con los mininos, me he dado cuenta de que por muchos años viví en un error en cuanto a mi percepción de estos animales tan especiales, cuyo comportamiento raya en lo místico y en lo sobrenatural, como si tuvieran una conexión y un conocimiento íntimo de lo que el ojo humano por sí mismo es incapaz de ver, siendo solo con los ojos del corazón con los que podemos verdaderamente entrar en aquel universo de donde los gatitos parecen venir.

Es por esta razón que algunas personas o, mejor dicho, un gran número de ellas, especialmente en la región latinoamericana, aborrecen a los gatos, les temen y hasta existen fobias en contra de ellos, aunque en Europa, los países anglosajones y escandinavos, los gatos son una mascota muy popular en muchos de estos países, ocupando el primer puesto en el caso de Suecia e Irlanda.

Digo que vivía en un error en mi percepción ante los gatos, debido a que por muchos años los encasillaba en la categoría de mascotas, cuando en realidad no lo son; los gatos son compañeros, no mascotas.

Para muchas personas, una mascota y un compañero podrían ser sinónimos; sin embargo, para entender a un gato debemos antes saber cuál es la diferencia entre mascota y compañero cuando del mundo animal se habla, ya que en el plano humano, naturalmente esto no aplica.

Una mascota en un animalito que depende enteramente de una persona, sin la cual no le es posible la supervivencia y el perderse o el encontrarse ausente de su dueño es algo fatal, ya que no cuentan con las propiedades salvajes necesarias para sobrevivir.

Un compañero es alguien que está con nosotros por el simple hecho de disfrutar nuestra compañía y no depende de nosotros; son como los amigos, quienes pasan tiempo con nosotros por gusto y no por necesidad, ya que los gatos pueden sobrevivir fácilmente sin la ayuda humana, debido a que en su genética se encuentra bien presente un lado salvaje e indomable que retienen de sus primos los leones; de hecho, los científicos concuerdan en que los gatos caseros son los mejores cazadores en el reino animal.

Es por esto que cuando nos abandonan, es simplemente porque son compañeros y no mascotas.

Beneficios de pasear con tu mejor amigo

Cuando decides recibir a una mascota en tu hogar, sabes –o deberías saber– que además de los juegos, cariños y buenos momentos, también estás por asumir un conjunto de nuevas responsabilidades, que además serán para toda la vida.

Hay quienes cariñosamente llama a sus compañeros animales “perrijos” o “gatijos”, porque la dedicación y el cuidado que les dan son semejantes a las que concederían a un bebé. Pero lo cierto es que si a un niño se le educa para que poco a poco desarrolle su independencia y un día se convierta en un adulto autónomo –aunque en cuestión de afectos sea siempre nuestro pequeño–, de un animal de compañía no se puede esperar que alcance la total independencia. Por más que aprenda trucos y “gracias”, siempre dependerá de nosotros para obtener su alimento, mantenerse sano y tener un lugar limpio y seguro donde vivir.

Lo anterior debe pensarse muy bien antes de acudir a un albergue de animales o a una tienda de mascotas para llevar a un perro, gato u otro animal a casa. Si no estamos dispuestos a cuidarlos con el mismo esmero del primer día durante toda su vida (la cual puede extenderse hasta los 15 años o a veces más), lo mejor es postergar la adopción y mientras tanto, buscar otras formas de hacer algún bien por esos animales.

En el caso de los perros, una de las necesidades que debemos ayudarles a satisfacer todos los días de su vida es la del paseo. Los perros están hechos para la actividad, a veces para una muy intensa. No hay que olvidar que descienden de cazadores como el lobo y ese instinto primigenio los impulsa a desplegar grandes cantidades de energía.

Los animales domésticos y especialmente los que son de compañía, ya no tienen que usar esa energía para explorar, buscar territorios seguros y conseguir su alimento, pues las familias humanas nos encargamos de brindarles todo eso. Pero la energía sigue latente, por ello necesitan de paseos y juegos diarios que les permitan canalizarla; de lo contrario, la emplearán para destruir lo que puedan alcanzar en casa.

Algunos dueños piensan que basta con una breve salida para que el perro haga sus necesidades; otros creen que al contar con un jardín o patio, es suficiente con dejar ahí al perro y que éste se ejercitará por sí mismo; y en el peor de los casos, están los que simplemente les abren la puerta de casa para que vayan a dar la vuelta. Sin embargo, los perros, al igual que nosotros, necesitan ejercitarse con cierta disciplina. La duración del paseo y las veces en que debe hacerse al día dependerán del tamaño, la raza y la edad del can, pero podemos hablar de una duración mínima de media hora y un promedio de dos o tres veces al día.

¿Te parece demasiado? Pues sí, lo es, de ahí que antes habláramos de responsabilidades y compromisos. No obstante, los paseos te darán los beneficios de tener una mascota sana y tranquila, un hogar ordenado, en el que tus pertenencias estén a salvo, y además, varias ventajas para tu salud.

pasear2

Te decimos cuáles:

  • Hacer ejercicio; los paseos con tu perro pueden ahorrarte el gimnasio, especialmente si tu amigo tiene mucha energía y puede correr contigo. Tu perro será el mejor compañero de ejercicio que puedas tener, pues nunca te permitirá desanimarte.
  • Prevenir enfermedades; sobre todo las vinculadas con el sobrepeso y el sedentarismo pues, como ya mencionamos, tu perro te ayudará a mantener el hábito del ejercicio diario. Si quieres prevenir la diabetes, y la retinopatía o la operación de cataratas que pueden resultar de sus complicaciones, pasea diario a un perro.
  • Mitigar el estrés; caminar o correr son ejercicios excelentes para combatir problemas de estrés y ansiedad. Al practicar estas actividades, todos los músculos se ponen en movimiento y la mente se despeja. La compañía de un perro al hacer ejercicio puede relajarte aún más, porque él no presiona, ni critica, ni juzga; como tú, sólo quiere pasear y derrochar energía.

Socializar; otra de las razones por las que el paseo es importante para tu perro es que durante él interactúa con otras personas y animales, y así se acostumbra a ser sociable. Esto también es benéfico para las personas, especialmente las que son tímidas o tienen problemas para socializar en otros entornos. Al pasear a tu perro, terminarás por encontrar a otras personas que hacen lo mismo y eventualmente hablarás con ellas. Verás que te será mucho más fácil y agradable relacionarte con otros paseantes pues, de entrada, ya tienen algo en común, el amor por los animales.

Tips para que no te nieguen la posada con tu perro

Las fiestas decembrinas ya están a la vuelta de la esquina y aunque por lo general mi ánimo en esta temporada se asemeja mucho al del famoso Grinch, este año la perspectiva es muy diferente por dos motivos. Primero, ¡al fin tendré vacaciones en el trabajo! Segundo, y el mejor de todos, en esta ocasión compartiré las fiestas con un ser muy especial que se ha integrado a la familia; mi perro Max.

perro

Hasta hace algunos años, encontrar un alojamiento en el que aceptaran mascotas era más difícil que hallar posada en el camino a Belén. Pero ahora, con la ola pet friendly que ha inundado muchas de las principales ciudades turísticas del mundo, la idea de relajarte con tu mejor amigo en la playa de un hotel de Cancún centro (o en el destino que prefieras) ya no se antoja a sueño imposible.

Sin embargo, debemos tener en cuenta que la categoría pet friendly no es sinónimo de que todo tipo de mascotas estén permitidas (las más comunes son perros y gatos), y ni siquiera de que el lugar tenga todas las condiciones necesarias para recibirte con tu amigo. Por ejemplo, hay hoteles que sólo te dan la facilidad de que tu mascota duerma y permanezca en la habitación, pero no te permiten pasear con ella por el resto de las instalaciones.

Antes de que te lances a la aventura con tu amado can e incluso antes de que reserves en el primer hotel pet friendly que te parezca bonito, te recomiendo aplicar los siguientes tips, para que los dos realmente disfruten de unas merecidas vacaciones.

  1. Infórmate muy bien de los servicios y las restricciones del hotel pet friendly

Como ya mencionaba, la mayoría de los hoteles en esta categoría sólo admiten perros y gatos, porque son las mascotas más comunes y las que pueden ser más fáciles de aceptar para los otros huéspedes. Pero las restricciones no se quedan ahí; por lo general suele haber límites en cuanto al tamaño o el peso del animal (sobre todo en el caso de los perros). También podrás encontrarte con que tu perro o gato no serán admitidos en todas las áreas del hotel. Y probablemente deberás cumplir con requisitos como la presentación de un certificado de salud y vacunación.

Mi consejo es que revises muy bien todas estas condiciones; de preferencia, habla o escribe a la administración de los hoteles, aclara todas tus dudas y selecciona el alojamiento en el que tú y tu perro puedan estar más cómodos, seguros y con mayores posibilidades de pasar tiempo juntos.

perro-playa

  1. Investiga qué opciones recreativas hay en el lugar para tu perro

Si no tienes más opción que hospedarte en un hotel muy restrictivo, en el que tu perro sólo podrá estar en la habitación, busca opciones para divertirte con él fuera del alojamiento. Investiga si hay parques cercanos o playas en las que sí admitan mascotas; busca restaurantes y lugares a los que puedas ir con tu perro e incluso alternativas de guarderías o estancias, en las que pueda pasar algunas horas y relajarse a su manera.

  1. Prepara su equipaje

Por más amigable que sea el hotel, seguramente necesitarás llevar algunas cosas para que tu amigo esté cómodo; un cojín, una manta, su juguete favorito, platos para su comida. No se trata de llevar la casa a cuestas, pero sí de contar con lo esencial para que tu perro se sienta como en casa.

No te olvides de la comida, los premios y, muy importante, las bolsas para recoger sus heces. Y ya que hablamos del tema, recuerda informarte de cómo manejar estos desechos en cuanto llegues al hotel.

  1. Prepara a tu amigo para el viaje

En otro post mencionamos la importancia de llevar a tu perro a un chequeo médico antes del viaje. Ya que estás en eso, aprovecha para llevarlo a la estética o darle tú mismo un buen baño, con un champú anti-pulgas. Esto, tanto por consideración a tus compañeros de viaje y a los demás huéspedes, como para cuidar a tu amigo, pues así estará más protegido contra cualquier cosa que pudiera pescar durante la estancia. Cuando regresen de las vacaciones, revísalo y aséalo de nuevo.

perro-playa2

  1. Disfruta con tu perro

Por más aventurero que sea un can, un viaje hacia un lugar desconocido es una experiencia estresante. Ya que pasará por esas tensiones, asegúrate de que disfrute y no lo lleves al otro lado del país o del mundo, sólo para dejarlo en la habitación.

Prepara a tu perro para su primer viaje

viajar-mascota

Al fin llegó el momento de tomar unas merecidas vacaciones y viajar a ese lugar con el que llevas soñando desde hace mucho tiempo. Tu perro está incluido en el plan, por supuesto. Desde que llegó a tu vida se ha convertido en un miembro más de la familia; en ese amigo con el que cuentas para cualquier plan y que se pone feliz no por los lugares a donde lo lleves, sino porque va contigo.

Si esa es tu idea, te felicitamos, porque tu amigo también se merece unos días de asueto y diversión en un nuevo ambiente. No obstante, para que la experiencia sea verdaderamente relajante y no te deje más estresado que la semana de presentación de reportes en la oficina, debes hacer algunos preparativos que te ayudarán a garantizar la salud y seguridad de tu perro, y también tu tranquilidad.

Entrénalo para usar la transportadora

Independientemente del medio de transporte, lo más recomendable es que tu perro viaje en una jaula especial. Si el viaje es en auto, será mucho más seguro para ambos; no te distraerás al manejar porque tu perro se mueve por todo el coche y en caso de accidente, estará mucho más protegido que si sólo le colocas un cinturón para mascotas. En el avión, el autobús y otros transportes comerciales, el uso de la transportadora es indispensable.

Aunque te parezca cruel dejar a tu perro en una jaula, para él puede resultar un lugar cómodo y seguro. Pero, claro, necesita acostumbrarse. Lo ideal es que comiences a entrenarlo con la mayor anticipación posible, incluso si no tienes planes de viajar, así estará listo para cuando llegue el momento.

Elige una transportadora cómoda, de estructura firme y adecuada para su tamaño (el perro debe tener espacio para pararse y cambiar de posición). Coloca la jaula en un lugar donde a tu perro le guste estar (en la sala, junto a su camita, en su rincón preferido del jardín); abre la puerta e invítalo a entrar, puedes colocar juguetes o premios para que se anime; cuando esté dentro y se acomode, espera un poco y luego cierra la puerta. Evita los nervios y las frases que le transmitan preocupación, angustia o culpa, para que no asocie la jaula con un peligro o un castigo. Empieza por dejarlo en la transportadora por periodos cortos (5 o 10 minutos). Incrementa el tiempo paulatinamente, conforme veas que se siente cómodo y tranquilo.

pets-travel

Infórmate de los requisitos para viajar con mascotas

Sobre todo, es importante que te informes respecto a tres puntos: los requisitos de la línea de transporte con la que viajarás; los del alojamiento y los del lugar al que te diriges, en caso de que sea otro país. En cuanto a las aerolíneas y líneas de autobuses, ya mencionamos que un requisito esencial es la transportadora, pero puede haber otros, como certificado de salud y vacunación. Infórmate también acerca de las restricciones de peso y tamaño. En México, ninguna línea de autobús permite que las mascotas viajen en la cabina de pasajeros, así que en caso de elegir este medio, asegúrate de que tu perro vaya en una jaula firme, resistente, que no tenga piezas sueltas con las que pueda lastimarse y que tenga suficiente agua. Algunas aerolíneas nacionales, como Volaris, permiten que gatos y perros de talla pequeña suban al avión junto con sus humanos; infórmate muy bien respecto a los requisitos que deben cumplir en este caso, así evitarás sorpresas en el aeropuerto.

perro

Obviamente, deberás hospedarte en un alojamiento donde se admitan mascotas. Sin embargo, aun los lugares “pet friendly” tienen restricciones en cuanto a las áreas del establecimiento que puedes visitar con tu perro, las condiciones en las que puede admitirse y hasta el tamaño.

Si viajas al extranjero es indispensable que conozcas los requisitos del país para ingresar con animales y que los cumplas al pie de la letra; de lo contrario, podrían negarte la entrada.

Cuida su salud

Lo más seguro es que en el transporte y el hospedaje te pidan un certificado de la salud de tu perro. Pero aunque no fuera así, lo mejor es que antes del viaje lo lleves a una revisión general con el veterinario, para garantizar que se encuentre sano. Si padece alguna enfermedad de tipo crónico, la consulta es doblemente importante, pues incluso podrían existir restricciones para viajar.

Si tu perro es muy nervioso o te preocupa su tranquilidad durante el viaje, pregunta al veterinario por alternativas para relajarlo, sin arriesgar su salud. Prefiere las opciones naturales.

perro-en-un-veterinario

Viajando con tu mascota

Lo sabemos y tu la sabes, dejar a tu perro en casa cuando sales de viaje una temporada larga es lo peor que puede existir, nadie esta capacitado para dejar tanto tiempo en casa a un miembro de la familia, en este caso tu mascota, es por eso que creamos este blog tu que eres un aventurero y te encanta salir de viaje muchas veces puedas salir con tu familia pero otras no tantas, en este sitio te brindaremos diferentes consejos relacionados en que lugar puedes dejar a tu mascota cuando no te encuentras en casa o cuales son las mejores formas en las que puede viajar en un excelente estado este miembro de tu familia y cuales son los lugares o ecosistemas en donde puede convivir con el medio ambiente, porque no es lo mismo estar en un lugar donde esta a grados bajo cero cuando en realidad esta acostumbrado a un clima templado, para el seria la muerte, también te recomendaremos los mejores lugares para dejar a tu mascota o como adaptar tu casa cuando tu no estas.

Así que te reiteramos que sigas este sitio para mantenerte informado de todo lo referente a tu mascota y tus viajes.